Revolución en el geriátrico.

 Croacia 0 – Bélgica 0


 

Los viejos rockeros ya les cuesta bajar a defender. Partido de dos de las grandes protagonistas del mundial pasado, y primer K.O. de una de las aspirantes.

Estaba claro que esta Bélgica, no iba a durar mucho. Pero no adelantemos acontecimientos.  Comenzó mejor Croacia, con ambición, o con ese sentido del deber competitivo que tienen las selecciones balcánicas. Tanto es así, que en el minuto 17 consiguieron un penalti. Sin embargo, el VAR lo envió al limbo. Si digo una lástima es por qué, desde la más absoluta de las neutralidades, prefiero que gane el equipo que esté proponiendo mejor fútbol, o que al menos lo intente.

Pero lo cierto es que tengo poco que contar. Ningún remate a puerta en todo el primer tiempo. Marruecos ganando el suyo.

En la segunda parte, Roberto Martínez hizo cambios, y se encomendó a un Lukaku que no tuvo la noche.

En esas estábamos cuando Kovacic lanzó un zapatazo que detuvo Courtois. Y se animó el partido, a base de idas y venidas, sin mucho sentido, pero al menos algo de espectáculo.

Bélgica quizás hizo sus mejores minutos del campeonato, Carrasco se plantó delante del portero croata y el rechace lo cogió Lukaku, con toda la portería vacía, y quiso ajustar tanto que terminó enviándola al poste.

Dos minutos después, Lukaku volvió a tener la portería vacía para él solito. Desde el área pequeña disparó por encima del larguero. Yo creo que no durmió bien, o se le había empañado las lentillas, por qué dos fallos imposibles en un mismo partido…

A los 67 Modric disparó para que se luciera su compañero de club, Courtois. A todo esto, poco a poco, un jugador iba creciendo y volviéndose inconmensurable. Gvardiol. El mejor, en mi opinión, del partido. Aunque el MVP se lo dieron a Modric.

Gvardiol, despejó un balón de una manera extraña, pero la detuvo su propio portero. Fue el único fallo que tuvo, en una tarde inspiradísima.

Entre tanto, Lukaku pensó que no había dos sin tres, y remató con la espinilla, fallando otra ocasión de esas que solo se te presentan en un mundial, una vez en la vida, o dos veces, o tres.

Faltando tres minutos salió Eden Hazard y yo pensé que ya se daban por eliminados. No sé si llegó a tocarla.

A Lukaku lo que le faltaba era Gvardiol, debió pensar que tampoco hacía falta que se pusiera a bloquear todos sus remates. Y Gvardiol, en modo dios Thor, se encargó de que todos los ataques de Bélgica cayeran en el largo olvido.

Y así, pitó el final del partido.

MVP Modric.

Los nuestros: Kovacic 3 puntos.

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