Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar.
Argentina 3 - Croacia 0
Auténtico partidazo de una selección albiceleste. De menos a más, con la tensión del “gana o muere”, Argentina va avanzando hacia su tercera estrella.
Los argentinos salieron al campo dispuestos a terminar por la vía rápida, a acabar con el incómodo invitado sorpresa. Croacia en estos primeros compases del partido no se sentía incómoda, sabiendo que el tiempo, seguramente, jugaría a su favor.
Lo cierto es que el inicio del partido fue timorato por ambas escuadras, sin mucho riesgo. Argentina esperaba en su campo a Croacia, a ver que hacían, para robarles y salir a la contra. No había nada decidido, y no pasó nada reseñable, al menos durante la primera media hora. Tan solo, y por reseñar algo, un impresionante caño de Luca Modric.
Pero de pronto, Argentina se lanzó en una contra, Julián Álvarez pisa el área, y Livakovic lo derriba. Penalti. O bueno, quizás no. No es una jugada tan clara. El delantero argentino ya había rematado, fuera el balón. Y es evidente que choca con la pierna del portero. Por lo menos dudoso. No creo que se lo hubieran pitado a Croacia, no es por nada.
Messi se encarga de convertirlo en gol, de manera despiadada e imparable. Argentina se adelantaba en el marcador. La grada vibraba. Con este gol, Messi igualaba a Maradona en cuanto a goles marcados, pero no del mismo modo, claro.
Tres minutos después, Croacia saca un córner en corto, nunca entenderé esta preferencia de los entrenadores a sacar así. Pierden el balón y se monta el contraataque de los argentinos, con toda la defensa de Croacia descolocada. Julián Álvarez se lleva a trompicones, el balón, y marca el segundo gol. ¡Argentina lo tenía ya hecho!
A partir de ahí, el final de la primera parte era una locura para los muchachos argentinos, Croacia estaba desarbolada. Se pidió mano de Gvardol, pero se ve claramente que tiene la mano pegada al cuerpo. Croacia necesitaba el descanso inmediatamente.
Faltando cuatro minutos, Mc Allister está a punto de marcar el tercero, con un gran remate que detuvo Livakovic como pudo.
La sensación era de una superioridad aplastante de Argentina, aunque Croacia tuvo una pero menos clara. Algunos jugadores croatas estaban fatal, como Perisic, por ejemplo.
En el descuento, no había manera de quitarle el balón a Leo Messi. El partido era completamente albiceleste. Y no solo era Messi, el equipo estaba claramente, haciendo un partidazo. A Croacia que le cuesta mucho marcar gol, le quedaba un tiempo para hacer dos. Pintaba muy mal para los balcánicos.
En la segunda parte y tras los cambios, lo intentaba Croacia, pero el centro del campo de Argentina los sostenía, y no tenían por dónde entrar. El equipo de Scaloni, ha planteado muy bien el partido, yo veía más cerca el tercero de Argentina que el primero de Croacia. Los muchachos lo estaban bordando.
En el cincuenta y siete, Enzo filtra un balón para Messi, que obliga a Livakovic a hacer un paradón. Anoté en ese momento, “este mundial huelle a tercera estrella” Y sólo Marruecos puede evitarlo.
En el minuto sesenta y uno, se produjo el primer remate a puerta de Croacia, por mediación de Petkovic. El punto débil de Argentina, son los balones por alto.
Cada vez que la cogía Messi, volvía locos a los centrocampistas croatas que no lograban detenerlo. Tanto es así, que en el minuto sesenta y ocho, Messi recogía el balón, gambeteaba por la banda, marchándose de cuanto rival le salía al paso, y dejando atrás a Gvardiol llega a línea de fondo, donde centra el llamado “Pase de la Muerte” para Julián Álvarez, que no desaprovechó la ocasión.
Faltaban veinte minutos, y este gol hizo que Croacia se rindiera ya. Veremos el último partido de Modric el sábado que viene.
Dos minutos más tarde, Perisic lo intentó pero remató de manera inocente a las manos del Dibu. Ya estaba todo decidido. Scaloni decidió introducir varios cambios, de jugadores con los que no había contado en todo el Mundial, como Dybala.
Aun así, Argentina estaba bailando a una decepcionante Croacia.
A falta de diez minutos, el entrenador croata tiraba la toalla y retiraba a Modric del campo. Todo el estadio ovacionó al genial Lukita.
El partido seguía, y las oportunidades caían más del lado argentino que de su rival. Dybala le dio un gol hecho a McAllister, pero éste lo falló.
En el minuto ochenta y cuatro, un saque de esquina peinado por Lovren, que sólo no consigue hacer gol, era solo empujarla. Ni así.
Cinco minutos de descuento. Me
pareció una tortura para Croacia. Solo podía pasar alguna desgracia para el
Contramundial.
La afición argentina coreaba su canción:
Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar
quiero ganar la tercera, quiero ser campeón mundial
y al Diego, en el cielo lo podemos ver
con don Diego y con la Tota,
alentándolo a Lionel.
Con el pitido final, los argentinos lloraban de emoción. Ángel Di María tuvo el detalle de saludar a Modric, de acordarse de su amigo, ahora rival y desearle que se reponga cuanto antes de la frustración.
Ahora ya solo le espera el partido final, muchas papeletas para Francia, pero, y si Marruecos vuelve a obrar el milagro.
Goles: Messi 34 (Pen); Julián Álvarez 39, 69 min.
MVP: Messi
Los nuestros, puntuación oficiosa, Livakovic -2; Romero 5, Kovacic 1, Lautaro 1, Gvardiol 1, Dybala 1, Julián Álvarez 10, Modric 1, De Paul 4, Lisandro 1, Livaja 1, Enzo Fernández 4.

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