Expulsados del país de las Maravillas
Brasil 1 - Croacia 1
Durante el previo del partido, vi a una Brasil muy ilusionada y concentrada, sus jugadores hacían una piña conjurándose ante lo que para ellos es el reto de su vida, ganar el Mundial para Brasil, que no vencen desde el 2002. En la misma toma de televisión, se observaba a Modric, dándoles la espalda, ensimismado en sus pensamientos, quizás concentrado en lo que para él era su gran responsabilidad, volver a llevar a Croacia a unas semifinales, cuatro años después. Un par de croatas se daban ánimo.
Al inicio del partido, Croacia apretaba arriba con sus tres delanteros, estaba clara, la estrategia, que Brasil no conectara con su terrible frente de ataque, de cuatro delanteros, Neymar, Vinicius Jr, Raphinha y Richarlirson. Pero esa presión era salvada gracias al gran desplazamiento en largo de los centrales brasileños. A la presión croata, contestaban con pases precisos a Vinicius, que tuvo la primera oportunidad. Brasil se lo tomaba con paciencia. Era un partido muy táctico. Cuando los croatas perdían el balón, no dudaban en hacer una falta, todo era que el Terror verde amarelho no cogiera ritmo.
Cerca de los doce minutos, Pasalic avisa a Brasil, su centro se pasea por el área sin que nadie acierte a rematar o a despejar.
Al cuarto de hora del inicio del partido, se vio a Brasil, muy incómoda. Croacia estaba sorprendiendo a su rival, con una dignidad y una eficacia que sorprendía incluso.
Veinte minutos tardó Brasil en crear una ocasión clara, por mediación de una jugada entre Vini y Richarlirson. Hasta ese momento, la defensa croata había vivido muy bien. Esto pareció un revulsivo para la seleçao, que aún sin crear muchas ocasiones, al menos, se había hecho con el mando en el juego. Eso sí, todos los ataques eran generalmente rechazados por Gvariol, que hizo un gran partido.
A los cuarenta minutos, una mala salida de balón de Croacia, termina con una falta peligrosa que bota Neymar sin consecuencias.
Poco más sucedió en el primer tiempo. Brasil apretó al final de este periodo, pero con poca efectividad. Croacia había neutralizado a la selección sudamericana, y ésta, ya no parecía tan terrible. Desde luego, se esperaba que los croatas morirían con las botas puestas.
En la segunda parte, Brasil aceleró. Comenzó con dos ocasiones claras, la primera una subida por banda de Militao y luego una jugada entre Ney y Vini, en la que el segundo falla. Parece que el fallo es producido por la mano de un croata, pero era involuntaria.
Tras la revisión del Var, se decretó que no era penalti y el partido continúo. Croacia había salido sana y salva de estos primeros minutos de presión. El ritmo no era muy alto, lo que hizo que Modric pudiera ponerse al mando, con lo peligroso que puede llegar a ser eso, para un rival.
A los cincuenta y cuatro, los delanteros brasileños, cambian sus roles, Richarlison le hace un cañito a Gvardiol, se va de otro defensor y le da un balón de oro a Neymar, que a su vez, no cumple bien el papel de su compañero, y su remate es inocente y fácil de detener por el bravo meta croata, Livakovic.
Un minuto después, Brasil comienza a hacer cambios, Raphinha ha hecho un partido lamentable y es sustituido por Antony (El del Man U, no el de los Soprano)
Brasil ahora, comenzaba a llegar con bastante peligro. Era cuestión de tiempo que cayera el primero. Pero no caía.
Una segunda subida peligrosa de Militao recordaba a los croatas, que todos los jugadores contrarios, eran muy peligrosos.
Un Vini un poco gris es sustituido por un rubio Rodrygo Goes. Creo que la canarinha se ducha con agua oxigenada. No tarda en generar peligro, tras el fallo de la defensa, Livakovic salva milagrosamente el remate de Paquetá.
Brasil dominaba ya con claridad el partido. Croacia achicaba agua, pero tampoco sufría de grandes ocasiones.
A los setenta minutos, Croacia seguía resistiendo. Otra vez, se ponía Modric al mando, dando un recital de pases, y de jugar con sentido común el balón. Croacia decidía meter jugadores frescos.
A falta de un cuarto de hora, Richarlison, volvía a dejar solo a Neymar, y éste remató contra el portero croata. Livakovic, repetiría parada ante Paquetá. Comenzaba a sustituir a Modric como figura de su equipo.
Brasil se impacientaba, Tite no encontraba soluciones y probaba cosas extrañas, salía Pedro por un cansado Richarlison. Croacia, terminaba el partido, tal y como había empezado, presionando fuerte la salida del balón. Veía que había una oportunidad, ante los nervios del oponente. Al final del tiempo reglamentario, Militao tuvo otra, pero no logró marcar. Gvardiol era un gladiador ante el H2O2
Y terminaba el partido con empate a cero. Mal cliente Croacia en las prórrogas, que son especialistas.
El tiempo suplementario comenzó con Brasil apretando de nuevo. Croacia en ningún momento del partido había tenido una ocasión clarísima ante Allison. De hecho, no habían disparado a puerta. Pero se mantenían en pie, ante el estupor de la Torzida.
Los nervios pesaban tanto como las piernas. El combinado eslavo era generoso en el esfuerzo. Escuché el dato de que, desde hace ochenta y cuatro años, Brasil no gana un partido de Mundial que se va a la prórroga.
Militao seguía creando peligro, y a Antony se le veían detalles, pero Brasil, se estrellaba una y otra vez contra el rompeolas de la defensa de Croacia.
Llegado el minuto cien, Brasil necesitaba cambiar algo, sacó a Alex Sandro, en el lateral izquierdo. Croacia seguía ahí, el empate desesperaba a toda Brasil, que intentaba huir de los penaltis como fuera.
Kovacic avisaba de que no estaban de vacaciones en el ciento uno. El terror amarillo se asustaba ante las salidas de los croatas, jugadón del “tosco” Petkovic y el remate de Brozovic sale desviado. Modric volvía a dominar el partido.
Danilo, al borde del descanso de la prórroga intenta una transformación a palos, no habría acertado ni en el rugby.
Y llega el descuento, y aparece la gran figura, cuando los genios aparecen, lo hacen de manera espectacular. Neymar Jr, dribla a cuanto croata le sale por el camino, encara al portero y le consigue batir. No ha hecho nada, pero ha conseguido el gol de Brasil. Hasta aquí llegaba Croacia, que no ha hecho mal Mundial. O eso parecía. Neymar igualaba a Pelé en goles con la selección. Brasil entero celebraba ya el pase, en el descanso de la prórroga.
Pero quedaban quince minutos.
Croacia hacía un cambio, un Kovacic agotado, dejaba paso a Majer. Tite hacía cambios defensivos, y cambiaba el guion del partido. Ahora le tocaba a Brasil demostrar que también sabía jugar a esperar al rival. Modric estaba dando todo lo que tenía, pero el tiempo se escapaba. Forzaba un córner, que se sacaba sin consecuencias. Tampoco tenía un crack que marcara diferencias arriba, un Davor Suker, por ejemplo. Quedaban cinco minutos, un esfuerzo más, y Brasil esperaría, presumiblemente a Argentina. Se acariciaba un gran partido.
A cuatro minutos del final, Modric recuperaba un balón y servía en la banda para Perisic, que metía un centro al área, lo recogía Petkovic, y a la media vuelta empalmaba. El balón recorrió como una estrella fugar el área pequeña de Brasil, sin que nadie pudiera atraparlo. De pronto, el balón se sintió atrapado. Por la red.
Un disparo a puerta, en todo el partido le valía a Croacia para llevar el partido a los penaltis. Modric y sus cazafantasmas lo habían vuelto a hacer. La torzida callaba. Majer intentaba el imposible en el último minuto, pero muy desviado.
Dos minutos de descuento. Un ejercicio titánico de resiliencia de la selección balcánica les había llevado allí. Brasil, casi a la desesperada, trataba de crear peligro con el saque de una falta lateral, luego Casemiro lo intentaba también, y el portero croata comenzaba a labrar su leyenda. El partido se había acabado, y nos esperaban los penaltis.
Dos grandes porteros frente a frente, Livakovic, el portero del Mundial, contra Allison, que quería llevar a su selección al país de las Maravillas.
Comenzaba el partido. Yo temía que Modric se despidiera del mundial fallando un penalti, no podía ser. Pero no fue exactamente así:
Vlasic marcaba el primero, imparable. Rodrygo se la tiraba al portero, que de todos modos hacía un paradón. Majer marcaba el segundo. Casemiro tampoco fallaba. Llegaba el turno de Modric, con la sonrisa de Casemiro según le entregaba el balón. Modric lanzó y… no falló, el gol metía mucha presión a la canarinha. Pedro hacía una paradiña y marcaba. La emoción era enorme. Allison se estiró para tratar de detener el balón de Orsic, pero iba fuerte y pegado al palo.
Llegaba el momento de Marquinhos. Besa el balón, lanza y el balón se estrella con el poste. Brasil había caído.
Modric, antes de ir a celebrarlo con sus compañeros, se pasó primero a consolar a Casemiro, y luego estuvo un rato hablando con Rodrygo, que lloraba desconsolado por haber fallado el primer penalti. Toda la seleçao estaba en el suelo. Hundidos.Croacia volvía a estar entre las
cuatro mejores selecciones del Mundo.
Goles Neymar 105+1; Petkovic 117
MVP. Livakovic


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