Con el sudor de la frente. Octavos de Final
Argentina 2 – Australia 1
Australia, consciente de estar enfrentándose a una de las grandes potencias mundiales, y claro aspirante al título, se encerró en su área. Argentina, comenzó tocando, pero sin saber muy bien, como cazar al ratón.
De hecho, los primeros veinte minutos fueron de mucho atasco, mucho toque de Argentina, pero ninguna precisión en el pase final, y de finalización ni hablamos. Australia estaba dando más problemas de los previstos. De hecho, a partir de la media hora de juego, Australia se dio cuenta de que tampoco estaba siendo vapuleada, como se temía antes del encuentro por Argentina, y decidió dar un pase adelante y avisar a Argentina, de que también estaban en el encuentro.
Pero todo, casi desde el plano teórico, puesto que ninguna de las dos selecciones había conseguido hacer que el portero rival manchase sus guantes.
Pero claro, todo cambió en el 35. Cuando se tiene a Messi en el campo, pueden pasar estas cosas. Una triangulación entre los medios argentinos y un balón que le llega a la pulga, que decide picar con un disparo raso al palo más alejado. Golazo y el camino despejado para cuartos.
De ahí, hasta el final del primer tiempo, Argentina, espoleada por su líder decidió presionar más a los oceánicos, pero sin más resultado. Un único gol brillaba en el electrónico, al descanso del partido.
En el segundo tiempo, cambio táctico de Argentina, que pasó a tener tres centrales y dos carrileros, y un incremento en la presión de la salida de Australia, impulsó a Argentina, que en el minuto 57 parecía sentenciar con un buen gol de Julián Álvarez. Ahora sí parecía que Australia temblaba, cometiendo errores imperdonables contra el gigante de la plata.
En el 64 una jugada de Messi, haciendo de Messi, que milagrosamente y cuando se disponía a convertir en gol, sacó un zaguero australiano.
Australia solo tenía el balón parado, como arma ofensiva. En el minuto 77 Goodwin empaló un balón que iba destino al tercer anfiteatro, pero que Enzo Fernández, con gran generosidad por parte del contraequipo que dirige el que les escribe esto, hizo que el balón llegara a la red argentina, poniendo algo de suspense, al encuentro. Era el dos a uno, y Australia seguía sin disparar a puerta.
En los últimos diez minutos, sabiéndose ya fuera del Mundial, pero cerca de la orilla, Australia aceleró. Esta vez fue el lateral socceroos, Behih, qué color más feo, el que hizo de Messi, pero Lisandro, consiguió llegar providencial para desbaratar la oportunidad.
Eso avisó a Argentina, de que no bastaba con defender, y decidió atacar, aunque ya no se movió el marcador. Australia ya había dicho todo lo que tenía que decir en este mundial, y Argentina sigue con el sueño del título. Aunque ojo, de momento, no ha tenido grandes piedras en el camino, ni una trayectoria de ensueño, derrota contra Arabia, victorias justas ante México y Polonia, dos equipos en horas bajas. Y victoria ante Australia, que tampoco parece una potencia.
La primera gran prueba de la albiceleste tiene color naranja. Y aquí lo narraré.
Goles: Messi 35, Julián Álvarez 57, Enzo (Pp) 77
MVP Messi.

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