El desierto congelado.
Arabia Saudita 0 – Polonia 2
Entre refrendar lo que ya habían hecho o disfrutar lo ya conquistado. Quizás ese era el dilema de la selección de Arabia Saudita, que había dado la gran sorpresa del Mundial, batiendo a la poderosa bicampeona del Mundo, Argentina.
Quizás Polonia parecía menos cosa que Argentina, los saudíes pensaron que por qué no iban a poder también seguir haciendo historia contra la selección europea.
Es maravilloso que una selección “menor” y lo entrecomillo por el respeto que ya se han ganado, decida salir a dominar, a tratar de tú a tú a otro, que a priori, tiene más entidad que tú. A presionar su salida, y, por qué no, a soñar con la clasificación para octavos.
El primer tiempo estuvo muy igualado, y yo diría que como el segundo. Arabia Saudita trataba de llegar a la portería de Szczesny, que fue clave en el partido , a base de madurar la jugada, y en posiciones estáticas. Polonia, por otro lado, esperaba a clavar sus colmillos en la yugular saudí, si estos les daban la más mínima oportunidad.
Y así fue que en el minuto 39, Lewandowski peleaba un balón, y le regalaba el gol a Zielinski, que a veces por equivocación lo confundimos con el presidente de Ucrania. Uno a cero, y Polonia, encarrilaba por fin, el partido.
Pero unos minutos después, el VAR llamaba al árbitro, por un derribo de Al Sherhi. No sé si fueron los petrodólares, el caso, es que volvió a surgir la figura de Szczesny, para evitar el empate antes del descanso.
En la segunda parte, volvió Arabia Saudita a llevar el protagonismo del ataque, aunque Polonia, no se sentía incómoda, jugando a la contra. En el 59 la tuvo Arabia Saudita, Al Buraikan perdonó, y ya se sabe, no voy a escribir el tópico.
En el 62 replicaba Polonia, con un balón al palo, para avisar a Arabia, de que estaban allí. Y una segunda vez, ahora Lewandowski, el que remató al palo. Arabia comenzaba a temblar. Así, hasta que en el 82 la cazaba el bueno de Robert, que mataba el partido, y las esperanzas, en este partido de Arabia Saudita. Pero ojo, el grupo está que arde, y todavía puede pasar cualquiera de las cuatro selecciones.
Goles: Zielinski 39 min; Lewandowski 82 min
MVP Lewandowski.
Los nuestros, pues nuestro buen amigo Muhammad Al Owais, que volvió a puntuar, aunque mucho menos. Solo 1 punto. Y no tenemos polacos que declarar.

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